La luna está relacionada
con la ancestralidad, con el karma del pasado y con la
acumulación de experiencias, que estarían recogidas en
el inconsciente / subconsciente y en los GENES. Es un
momento de sanación en todas las direcciones. Cuando
atiendes a tu daño emocional, al karma del pasado y a tu
ancestralidad, recordando a tus padres, abuelos y
personas que no has conocido, activas esa relación para
sanarla.
La consecuencia es más
energía. La luna entonada pertenece a la onda de la
semilla (*), por lo que activa la energía Kundalini, la
energía vital, la energía de las ganas de vivir.
La onda asociada a la
serpiente es la de la semilla. Significa que cuanta más
energía tienes, más eres tu mismo. Cuanto más alejado
estás de ser tú mismo, menos energía disponible puedes
utilizar, y cuanto más sanes las emociones y la
ancestralidad y amplíes la libertad, dispondrás de mayor
energía y ganas de vivir y serás más tú mismo.
El tono 13 de la onda de
la serpiente, que indica la transcendencia, es la
tierra. La tierra es la alineación, y si no estás
alineado no eres tu mismo. La consecución de la
alineación, de ser tu mismo, de disponer de energía, de
sanar las emociones y de ampliar la libertad, es que
activas la fuerza de atracción de generosidad de la
tierra y vives en un mundo donde las personas se alegran
y desean verte porque tu te alegras de ver a las
personas.
Así ves que estás en el
sitio correcto. Nadie te sobra. Si alguien te sobra, hay
un daño en tu interior.